Cilic compara al Big 3 con la generación actual: “Nivel contra nivel, no creo que haya muchas diferencias”
En plena semana del Dallas Open, Marin Cilic ofreció una de las reflexiones más interesantes de los últimos días al comparar la era del Big 3 con la generación actual. Lejos de caer en la nostalgia automática, el croata planteó una mirada más matizada: el nivel no cambió tanto; lo que cambió fue la consistencia del segundo escalón del circuito.

“Si comparamos nivel contra nivel, no creo que haya muchas diferencias”, explicó. “Hace diez, doce o catorce años, eso sí, teníamos a tipos ultraconsistentes, capaces de jugar semana tras semana a un nivel altísimo”.
Cilic no habló solo de Novak Djokovic, Rafael Nadal o Roger Federer. Apuntó también al grupo que orbitaba detrás del dominio del Big 3.
“Había tipos como Tomas Berdych, David Ferrer, Tsonga… estos jugadores jugaban muy bien todas las semanas. Hoy, creo que los chicos tienen el nivel, compiten increíblemente bien y su tenis es brutal, pero ese grupo de tenistas entre el #5 y el #20 del mundo puede trabajar un poco esa consistencia para mostrar ese nivel todas las semanas. Diría que esa es la principal diferencia”.
Su diagnóstico es claro: no se trata de que la nueva generación —con nombres como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner a la cabeza— tenga menos calidad. El punto, según Cilic, está en la puerta de entrada a los títulos. En la era anterior, incluso el segundo o tercer escalón del ranking sostenía un estándar altísimo de regularidad.
La inspiración Djokovic. Cilic compara al Big 3 con la generación actual
En diálogo con Tennis Channel, Cilic también fue consultado sobre lo que significa ver a Djokovic, su contemporáneo generacional, seguir compitiendo por grandes títulos a los 37 años.
Su respuesta fue directa:
“Es una inspiración total. Puedes ver lo comprometido que continúa con este deporte, después de haber llegado a las semifinales de los cuatro Slams, con derrotas muy duras ante Carlos y Jannik… y sigue creyendo, sigue puliendo su tenis. En este Australia jugó más agresivo y obtuvo sus réditos llegando a la final”.
Más allá del análisis técnico, Cilic lo llevó al plano personal:
“También me da confianza: él es un año mayor que yo, así que quizás pueda pillarle (sonríe), seguir siendo tan consistente como es él. Es un tipo muy profesional y diligente con su dieta, movilidad, todo lo que se refiere a su cuerpo, y eso se nota cada día”.
No es una declaración menor. Viene de un jugador que vivió el dominio del Big 3 desde dentro, que disputó finales de Grand Slam y que ahora compite contra una generación distinta.
Y mientras reflexiona, sigue en pie en Dallas
Las palabras de Cilic no llegan desde la retirada ni desde la tribuna. Llegan desde la pista. Hoy volvió a ganar en el Dallas Open y se metió en semifinales, instancia que disputará el sábado.
En superficie indoor, el croata ha mostrado solidez con el servicio y precisión en los momentos clave, confirmando que su presencia no es simbólica. A sus 37 años, sigue compitiendo en un ATP 500 mientras analiza la evolución del circuito desde una perspectiva privilegiada.
Más que una comparación generacional
Lo interesante del análisis de Cilic es que evita el lugar común. No dice que “antes era mejor”. Tampoco que el presente sea superior. Su punto es más fino: el tenis actual tiene nivel brutal en la cima, pero la consistencia colectiva entre el #5 y el #20 no alcanza, todavía, la regularidad que mostraban Berdych, Ferrer o Tsonga en su época.
Es una lectura estructural del circuito. Y viniendo de alguien que atravesó ambas etapas, tiene peso.
Mientras la nueva era sigue consolidándose, Cilic ocupa un lugar particular: es memoria viva de un dominio histórico y, al mismo tiempo, protagonista activo de un circuito que sigue cambiando.
Y este sábado, en Dallas, intentará demostrar que todavía tiene capítulos por escribir.
