“Iva Jovic: ‘Simplemente intento ser como Novak Djokovic’”. El titular suena a admiración adolescente, pero en su caso funciona como hoja de ruta competitiva. La estadounidense de 18 años, instalada ya entre las jugadoras de mayor proyección del circuito, explicó en una entrevista previa al WTA 1000 de Dubái que su objetivo no es copiar golpes aislados, sino adoptar una forma de vivir la profesión: consistencia, disciplina y una mentalidad que no se quiebra cuando el calendario aprieta.

Iva Jovic y su modelo Djokovic: por qué “ser como Novak” es mucho más que una frase
La frase aparece cuando Jovic describe su relación con Djokovic como referente total. En palabras recogidas por TennisUpToDate, la jugadora lo resumió de forma directa: “Just try to be like Novak… I’m going to keep it that simple.”
El contexto: Jovic ya no es “promesa”, es una jugadora de calendario completo
La declaración llega en un momento clave: cuando una tenista joven deja de alternar invitaciones y qualys para pasar a vivir, literalmente, dentro del circuito. En esa misma charla, Jovic habló de lo especial que es “estar en los torneos todas las semanas” gracias a un ranking que le permite planificar temporada completa. Ese cambio, que parece administrativo, suele ser el salto mental más difícil: gestionar viajes, presión y expectativas sin perder estabilidad.
Ahí es donde Djokovic se vuelve modelo útil. No por su palmarés, sino por su método: competir bien muchas semanas seguidas, incluso cuando el cuerpo y la cabeza piden freno.
“Ser como Novak” en versión WTA: consistencia antes que picos de inspiración. Iva Jovic y su modelo Djokovic
Jovic fue muy clara con una palabra: consistencia. Tras un tramo cargado de partidos, explicó que su prioridad es convertirse en una jugadora capaz de “ir profundo cada semana”, no solo sumar un gran resultado aislado. Esa ambición conecta con una idea típica del Djokovic competitivo: la temporada no se define por un día perfecto, sino por la repetición de estándares altos.
En el circuito femenino, donde el calendario puede castigar con cambios de superficie y ritmo sin respiro, ese enfoque vale oro. Muchas jugadoras jóvenes irrumpen con potencia y valentía, pero el verdadero diferencial aparece cuando sostienen nivel en semanas consecutivas, con cansancio, viajes y rivales que ya te estudiaron.
El detalle que cambia todo: Djokovic le dio indicaciones tácticas concretas
La admiración no es abstracta. En el Abierto de Australia, Jovic contó que Djokovic se tomó un momento para hablar con ella y darle consejos específicos para su juego. La web oficial del torneo citó su testimonio: “He gave me some very attentive tips…”. También detalló el tipo de indicación: abrir la pista, no apurarse y buscar más amplitud.
Ese punto es importante por dos motivos:
- No es una frase de marketing, hay contenido táctico real.
- La jugadora lo aplicó y lo conectó con rendimiento: “I tried to do that… keep listening to Novak.”
Cuando una joven habla así, está revelando algo valioso para entender su crecimiento: está construyendo un sistema, no viviendo del impulso.
Lo que más se parece a Djokovic: la idea de “mantenerlo simple”
En tenis, “mantenerlo simple” suele ser la frase favorita de quienes logran competir bien bajo presión. No significa jugar fácil. Significa reducir ruido mental: elegir patrones claros, repetir decisiones correctas y no dramatizar el error. En la nota de Australian Open, Jovic insiste en esa lógica al hablar de escuchar, incorporar y sostener.
Esa filosofía coincide con la versión Djokovic que hoy se estudia más allá del golpeo: su capacidad de resetear puntos, de volver a lo básico cuando el partido se complica, de no regalar juegos con una cadena de malas decisiones.
Identidad y raíces: una admiración que también es cultural
Otro ángulo que ayuda a entender por qué Jovic mira a Djokovic de manera distinta es su vínculo con Serbia. Australian Open cuenta que la jugadora viaja con regularidad a Belgrado y Leskovac, donde tiene familia, y que su admiración “va un poco más profundo” que la de una jugadora estadounidense promedio.

No es un detalle menor. Para muchas jugadoras, Djokovic es el GOAT y punto. Para Jovic, además, es un referente cercano, casi familiar en términos culturales. Eso suele transformar la idolatría en algo más útil: una referencia concreta de hábitos, conducta y profesionalismo.
El espejo real: trabajo, calendario y salud
Si “ser como Novak” es el norte, el desafío inmediato es el mismo que enfrentan todos los jóvenes que explotan rápido: administrar el cuerpo. En la entrevista previa a Dubái, Jovic explicó que tras una carga alta de partidos tomó decisiones de descanso para cuidar su físico y volver en mejores condiciones. Esa gestión, nuevamente, encaja con la mentalidad Djokovic: elegir picos, entrenar bien, y llegar con gasolina a los torneos donde querés rendir de verdad.
La diferencia entre una carrera prometedora y una carrera grande suele estar ahí: no en ganar un día, sino en construir el calendario sin romperse.
Por qué esta historia funciona como noticia hoy
Porque no se trata de una frase linda. Se trata de un enfoque de alto rendimiento que el circuito está premiando cada vez más: consistencia, rutinas, decisiones inteligentes y una mentalidad entrenable.
En un momento donde la WTA busca nuevas protagonistas sostenibles y no solo irrupciones fugaces, Jovic está diciendo lo correcto y, lo más importante, lo está respaldando con conducta: escucha, aplica, descansa cuando toca y vuelve con un objetivo medible.
“Simplemente intento ser como Novak Djokovic” es un titular potente. Pero la noticia real es otra: Iva Jovic está intentando construir una carrera larga con un método reconocible. Y eso, en tenis, suele ser el primer signo de que el techo todavía no apareció.
