La participación de Paula Badosa en el Abierto de Australia terminó de manera inesperada en la segunda ronda, marcando un inicio de temporada decepcionante para la tenista española. Preclasificada como número 26 en Melbourne, Badosa fue derrotada por la rusa Oksana Selekhmeteva, actualmente ubicada fuera del top 100, en sets corridos. El partido concluyó 6–4 y 6–4 tras una hora y 39 minutos de juego.

Hollie Adams (REUTERS)
La eliminación temprana tuvo consecuencias inmediatas en la clasificación mundial. Tras comenzar el torneo en el puesto N.º 25 del ranking y luego de haber alcanzado las semifinales el año anterior, la española está proyectada a caer hasta el puesto N.º 64. El resultado volvió a encender dudas sobre su regularidad, ya que Badosa tuvo dificultades para sostener el control en momentos clave frente a una rival que fue ganando confianza desde el fondo de la cancha.
Badosa parecía partir con ventaja en el primer set, pero no logró capitalizarla. Selekhmeteva reaccionó con eficacia, aumentando la profundidad y la variedad de sus golpes y forzando errores de la española. En el segundo parcial, Badosa intentó cambiar la dinámica con un juego más agresivo, aunque el incremento de errores no forzados terminó socavando sus intentos.
La derrota llega en un momento en el que las expectativas en torno a Badosa habían comenzado a crecer nuevamente, tras una temporada centrada en superar lesiones y reconstruir su nivel en el circuito WTA. En cambio, el resultado sirvió como recordatorio de que todavía se necesita más trabajo y mayor continuidad antes de poder aspirar de manera realista a títulos importantes.
En sus declaraciones posteriores al partido, Badosa adoptó un tono sincero y equilibrado. Reconoció que su rival fue superior en el día y admitió que su propio nivel no estuvo a la altura de lo esperado. Al mismo tiempo, destacó aspectos positivos, en particular su condición física, señalando que su cuerpo está respondiendo bien y que acumular partidos será clave para recuperar confianza.
Pese a la caída significativa en el ranking, Badosa se mostró confiada en su capacidad de recuperación, apoyándose en experiencias pasadas. Remarcó que ya atravesó etapas difíciles, incluyendo períodos fuera del top 100 y otros compitiendo entre las diez mejores del mundo, y que cuenta con las herramientas necesarias para superar la situación actual.
De cara al futuro, Badosa subrayó que la temporada recién comienza. Se mantiene comprometida con sus objetivos a largo plazo y enfocada en trasladar el buen trabajo de los entrenamientos a los partidos oficiales. Su postura refleja paciencia y determinación para encarar los próximos meses con la intención de recuperar su lugar entre las principales jugadoras del circuito WTA.
